Debo ser una de las pocas personas que hoy trabajan, el despacho está desierto y de momento ha llamado ni Dios, o sea que voy a aprovechar para escribir algo. Espero que la mañana pase rápido, esta tarde me han concedido fiesta. Este año como es habitual no tengo un duro para salir fuera y la verdad es que me encantaría pillar un avión e irme algún sitio cálido, hace poco una amiga estuvo en Amsterdam, a mi me da bastante pereza pasar frío por muy bonita que sea la ciudad, más bien me apetece tumbarme en alguna playa del sur de Tenerife, aunque quede de viaje de Imserso y esté infectada de subsaharianos, pobres, no se que creen que van a hacer allí aparte de asaltar hoteles. Tenerife es un lugar que está muy cerca, en avión se te pasa en un plis, además me encanta toda la palafernaria del aeropuerto, llegar pronto, rezar para que el vuelo no se atrase, pasear por la tiendas, tomar café mirando a la gente que corre de un lado para otro. En fin espero que mis deseos se cumplan y el año que viene disponga de vil metal para salir de Barcelona.

De momento me queda soñar, Punset decía que la felicidad está en la sala de espera de la felicidad eso me da cierto consuelo. Hoy estoy también un poco tontona porque me ha venido la regla y me deja mitad triste, mitad chafada, además hace un frio que pela. Tengo ganas de que venga el buen tiempo así poder guardar de una vez por todas lo jerseys de invierno. El otro día me pasé por algunas tiendas, realmente hay cosas bonitas, alegres. En el tiempo que se consume esta mañana haré algunos planes para no quedarme encerrada en casa estos cuatro días.